viernes, 24 de octubre de 2025

Estilo Gótico

    El estilo gótico nació como una respuesta a la falta de iluminación y a las limitaciones estructurales del estilo románico. Este nuevo lenguaje arquitectónico buscaba llenar los espacios de luz y elevar la mirada hacia lo divino, creando una atmósfera espiritual a través de la verticalidad y la amplitud. Las catedrales góticas se convirtieron en verdaderos experimentos de ingeniería, donde los arbotantes, las bóvedas de crucería y los grandes ventanales con vitrales transformaron la forma de concebir los templos.

        En el caso de San Pedro, se aprecia una transición entre las ideas clásicas y las innovaciones posteriores. Su planta simétrica y vocabulario romano evidencian una fuerte influencia del pasado, pero su construcción quedó inconclusa durante años, lo que dio espacio para la búsqueda de nuevas soluciones arquitectónicas. Fue entonces cuando Miguel Ángel, al asumir la dirección del proyecto, propuso una reinterpretación audaz de la cúpula. Su diseño no solo resolvía problemas estructurales, sino que también respondía a la necesidad de iluminación interior. Al elevar la cúpula sobre un sistema de columnas, permitió incorporar ventanas que bañaban el espacio con luz natural, integrando armoniosamente la técnica y la estética.

Subir a la Cúpula de San Pedro - Consejos y Recomendaciones

    Este enfoque marcó una evolución hacia una arquitectura más racional, donde la luz se convirtió en un elemento esencial para generar una experiencia espiritual y visual. El paso del gótico al renacimiento y posteriormente al barroco demuestra cómo las ideas arquitectónicas se transforman sin perder el deseo de alcanzar la perfección visual y simbólica.

    Más adelante, Gaudí llevó esa búsqueda de luz y expresión a un punto culminante. Aunque no siguió el estilo gótico de manera tradicional, reinterpretó sus fundamentos desde una perspectiva orgánica y natural. En la Sagrada Familia, por ejemplo, se aprecia cómo emplea la luz como un “filtro espiritual”, utilizando aberturas, colores y formas que crean una atmósfera viva dentro del templo. Sus columnas anguladas y de doble giro, inspiradas en la naturaleza, forman un sistema estructural único que se interconecta de manera armónica.

    En conjunto, esta evolución desde el gótico hasta la obra de Gaudí muestra cómo la arquitectura ha sido un reflejo de la búsqueda constante del equilibrio entre funcionalidad, espiritualidad y belleza. Cada etapa aportó una nueva visión de cómo la luz, la estructura y la forma pueden dialogar entre sí para crear espacios que inspiran, emocionan y trascienden el tiempo.


El Espacio Arquitectónico en la Arquitectura Griega

     En "Architectural Space in Ancient Greece", Doxiadis analiza la arquitectura griega desde una perspectiva espacial y humana, proponiendo que su grandeza no reside únicamente en la forma o la ornamentación, sino en la manera en que el espacio fue concebido, vivido y experimentado. A diferencia de otras civilizaciones que priorizaron la escala monumental o la simetría rígida, los griegos desarrollaron una arquitectura profundamente vinculada al entorno natural y al ser humano como medida central de todas las cosas.

    Para Doxiadis, la arquitectura griega alcanzó su perfección gracias a una comprensión única de la relación entre espacio, estructura y percepción. Los edificios no fueron concebidos como objetos aislados, sino como partes de un sistema espacial más amplio, en diálogo constante con el paisaje y con las otras construcciones que los rodeaban. Así, la experiencia del observador —su desplazamiento, su punto de vista, su interacción con la luz y el entorno— formaba parte integral del diseño arquitectónico. Esta visión contrasta con las composiciones rígidas de otras culturas, donde el espacio se subordinaba a la geometría o al simbolismo religioso.

    El texto también resalta la armonía entre naturaleza y artificio como uno de los logros más significativos de la arquitectura griega. Doxiadis subraya que los templos y conjuntos urbanos fueron diseñados para integrarse en el paisaje, respetando las condiciones topográficas y potenciando las vistas naturales. Este principio demuestra una sensibilidad espacial avanzada, que no busca dominar la naturaleza, sino coexistir con ella. La orientación, la proporción y la disposición de los edificios respondían a un orden racional que al mismo tiempo mantenía un fuerte vínculo emocional con el entorno.

    Otro aspecto esencial que destaca el autor es la dimensión humana del espacio arquitectónico griego. Cada estructura estaba pensada en relación con la escala del cuerpo y la percepción visual del individuo. Este enfoque otorgaba a la arquitectura un equilibrio entre racionalidad y experiencia sensorial, entre precisión matemática y comprensión empírica. De este modo, el espacio griego se convierte en un escenario para la vida humana, no solo en una manifestación de poder o de fe.

    En conclusión, Doxiadis interpreta la arquitectura griega como una síntesis perfecta entre orden, proporción y experiencia humana. Su análisis revela que la verdadera esencia de la arquitectura griega no radica en la materialidad de sus templos, sino en la forma en que el espacio se organiza y se percibe. La comprensión griega del espacio como algo vivo, dinámico y ligado al ser humano continúa siendo una lección fundamental para la arquitectura contemporánea, que busca equilibrar razón, forma y emoción en la creación del entorno construido.

sábado, 18 de octubre de 2025

Bramante: Arquitecto innovador


El arquitecto y artista italiano Donato Bramante nacido en 1444 es el ícono de la transición entre la arquitectura gótica medieval y la arquitectura renacentista. Bramante comenzó como consultor y diseñador de construcciones a principios del renacentismo con una visión de innovar la arquitectura existente. Retomando el pasado clásico griego y romano (como los arcos de medio punto) con técnicas góticas (como las bóvedas de crucería) e innovaciones renacentistas (como la creación de la perspectiva). Al adentrarse más en el periodo renacentista, su arquitectura comienza a ser más conocida y las ciudades grandes como Roma y el Vaticano toman la iniciativa de contratarlo como consultor y arquitecto de las obras renacentistas que en la actualidad representan patrimonios de la humanidad como la Basílica de San Pedro en el Vaticano. 


Bramante fue un personaje ilustre de la época renacentista en donde introdujo un sin número de aportaciones a la innovación arquitectónica, artística y religiosa. La mayor parte de la arquitectura de Bramante se centra en el ámbito religioso. Uno de sus diseños más exitosos fueron la remodelación y expansión de la Iglesia Santa Maria presso San Satiro. En este diseño, Bramante utiliza el juego entre la perspectiva y el punto de fuga para crear la ilusión de continuidad y profundidad.


En el rediseño de la Iglesia Santa Maria presso San Satiro, había un problema clave; expandir la huella de la estructura existente pero contando que en la parte posterior donde estaría el altar, ya había una estructura de propiedad privada la cual no se podía demoler. De este modo, había que encontrar una solución de diseño para expandir la Iglesia existente sin invadir la propiedad vecina. Es aquí donde Bramante toma la decisión de crear una ilusión para los feligreses. Con el diseño de un fresco detrás del altar, Bramante crea un juego entre la perspectiva y el usuario que transite el espacio así dejando una ilusión de que la iglesia detrás del altar continúa como una gran bóveda profunda. Además, esta pintura está detallada con acentos dorados los cuales se reflejan en el espacio en especial el altar, así sumándole una jerarquía a la ceremonia que se presentará en este lugar. Igualmente, este efecto da a los feligreses que atienden misa, la sensación de una presencia divina y enaltece la ceremonia en el altar. 



Iglesia Santa Maria presso San Satiro,

Punto de vista desde los bancos de feligresía

La parte posterior del altar parece extenderse hacia una bóveda profunda dorada. 


Fresco en Santa Maria presso San Satiro, fuera del ángulo de ilusión. 


La arquitectura de Bramante se identifica por crear soluciones a problemas de diseño por medio de la creatividad artística y arquitectónica. La Iglesia Santa Maria presso San Satiro es un ejemplo claro de la visión innovadora de Bramante en donde la perspectiva y la ilusión toman un papel principal para crear espacios de asombro que enaltecen la experiencia de sus usuarios. En fin, Bramante demuestra un entendimiento y madurez artística y arquitectónica sin precedentes; pensar en soluciones de diseño por medio de la ilusión para crear arquitectura innovadora y pionera renacentista ilustre hasta el presente. 


miércoles, 15 de octubre de 2025

3 Blogs: Análisis comparativo


            La creación de blogs para expresar pensamientos e ideas sobre distintos temas es una que es de gran utilización hoy en día. En la clase de historia, por ejemplo, cada grupo de personas creó un blog donde los temas discutidos en la clase son plasmados en el mismo, argumentando y reflexionando sobre distintos temas. Es claro que todos tenemos una manera distinta de reflexionar y escribir, visto claramente en la composición y montaje de los blogs de distintos grupos. En este ensayo voy a estar analizando los blogs y contenido de los siguientes tres grupos: Coral/Naydin/Veronica, Diego/Franky/Gabriela y Pablo/Gabriela/Alondra.


El grupo de Coral/Naydin/Veronica tiene un blog muy bien diseñado, usando una imagen clave por blog para llamar la atención y fortalecer la información disponible de los distintos temas discutidos. Uno de los blogs que más me llamó la atención fue “Contemporáneo o sencillez?” dado a su visión integradora, donde explica que lo tradicional y lo moderno se pueden complementar entre sí. Esa postura me parece muy madura y necesaria en el contexto actual, donde la tecnología avanza rápidamente pero, aun así, no debemos eliminar los métodos tradicionales pasados.


Por otro lado, el grupo de Diego/Franky/Gabriela se destacó por su método de distribución de sus blogs. Decidieron presentarlos a través de una página de Instagram, lo cual me parece muy interesante dado a que es una manera más moderna de representar los temas discutidos y facilita la difusión de los mismos a diferentes personas fuera del entorno académico que les pueda interesar los temas y quieran aprender más de los mismos. Además, aunque sus escritos no cuentan con imágenes para visualmente llamar la atención, son fáciles de entender y logran resumir los temas efectivamente.


Por último, tenemos el grupo de Pablo/Gabriela/Alondra. El mismo lo encuentro muy bien organizado y cuenta con escritos llamativos e interesantes. Algunos de sus escritos cuentan con imágenes, lo cual facilita también el entendimiento del texto, ayudándonos al permitirnos ver de lo que se está hablando y no tener que imaginarlo. Uno de los blogs que más me interesó fue “Hagia Sophia, Presentación a la clase”. la manera en que nos informa sobre el tema es fácil de entender y no solo se limita a una explicación técnica sino que entra a detalle de porqué decidieron escoger la Hagia Sofía como su tema.


En conclusión, al analizar estos 3 “blogs”, queda evidente que todos son distintos y cada uno tiene su toque y estilo propio que los diferencia entre si. Aun así, cada blog tiene un objetivo común: lograr que los temas discutidos se puedan entender, Es decir, intentan facilitar explicaciones en sus argumentos de temas que, de otro modo, podrían resultar difícil de entender. En resumen, leer cada blog y ver cómo cada grupo reflexionaba sobre los mismos temas fue una dinámica interesante. 


domingo, 12 de octubre de 2025

Planicies, Basamientos y Plataformas

A lo largo de la historia, las planicies, los basamentos y las plataformas han sido elementos fundamentales en la arquitectura, no sólo como soportes físicos, sino como símbolos de poder, organización social y relación con el entorno. La elección de ubicar ciudades y templos sobre elevaciones artificiales o naturales revela cómo las sociedades han utilizado la topografía para crear jerarquía, controlar el espacio y expresar su cosmovisión.


En América del Norte, Cahokia Mounds nos muestra una de las aplicaciones más impresionantes de esta estrategia. Esta ciudad precolombina, que alcanzó su apogeo alrededor del año 1100, contaba con aproximadamente 120 montículos de tierra distribuidos sobre 4,000 acres, algunos de ellos construidos como plataformas ceremoniales y residenciales. La disposición de estos basamentos no era arbitraria: reflejaba jerarquías sociales, planificación urbana y un entendimiento profundo de la relación entre elevación y espacio simbólico. La arquitectura de Cahokia nos recuerda que incluso sin materiales duraderos como piedra o ladrillo, la forma y la escala podían comunicar poder, orden y significado espiritual.



Más al sur, Teotihuacan y las ciudades mayas como Tikal adoptaron plataformas y basamentos como base de su monumentalidad. Las pirámides de Teotihuacan, construidas entre el 100 a.C. y 250 d.C., no solo servían de soporte a templos y ceremonias, sino que jerarquizan el paisaje urbano, orientando la ciudad según principios astronómicos y simbólicos. En Tikal, los templos-pirámide, como los conocidos Temple I y II, se elevan sobre amplias plataformas que consolidaron la autoridad política y religiosa de la élite maya, proyectando poder y trascendencia hacia la comunidad y el cielo.



Incluso en contextos más tardíos y lejanos, la Ciudad Prohibida de Beijing reutiliza estos principios: palacios, templos y patios se construyen sobre plataformas elevadas, que separan simbólicamente al emperador y su corte del mundo cotidiano. La elevación física se convierte en metáfora de la jerarquía social y la autoridad política, mientras que la organización de los espacios refleja un control total sobre el entorno y la circulación.



Reflexionando sobre estos ejemplos, es evidente que los basamentos y plataformas no son meros elementos constructivos. Son un lenguaje arquitectónico que comunica ideas sobre poder, religión y cosmología. Elevar una estructura sobre la tierra no solo protege o estabiliza; también ordena la percepción del espacio y establece un diálogo entre lo humano y lo divino, entre lo individual y lo colectivo. Las planicies, por su parte, proporcionan el lienzo sobre el cual estas jerarquías se hacen visibles, demostrando cómo el terreno mismo puede ser protagonista del diseño.


En conclusión, el uso de planicies, basamentos y plataformas en la arquitectura nos enseña que la construcción no es solo técnica, sino también simbólica. Cada elevación, cada plataforma, cada montículo habla de la intención de quienes edificaron: de la búsqueda de orden, de la necesidad de comunicar poder y de la voluntad de relacionarse con el mundo de manera consciente y significativa. Comprender estos elementos nos permite apreciar cómo la arquitectura organiza el espacio y, al mismo tiempo, refleja los valores, la visión del mundo y la memoria de las sociedades que la crean.


El Partenón

El Partenón es una de las obras arquitectónicas más emblemáticas de la antigua Grecia y un símbolo universal de la perfección y la armonía. Construido entre los años 447 y 432 a.C. sobre la Acrópolis de Atenas, este templo fue dedicado a Atenea Parthenos, la diosa de la sabiduría y protectora de la ciudad. Su creación fue un acto de orgullo cultural y religioso que reflejaba la grandeza del pueblo ateniense.



            Su estructura se basa en el estilo dórico, aunque con algunos elementos jónicos que le otorgan elegancia y equilibrio. Está compuesto por 46 columnas exteriores que rodean el edificio y 19 interiores, dispuestas de tal forma que dan la ilusión de perfecta simetría, a pesar de que cada una presenta una ligera curvatura hacia el centro para corregir los efectos ópticos. En su interior se encontraba la gran estatua de Atenea, esculpida por Fidias, realizada en oro y marfil, símbolo del poder y la devoción de los atenienses. Cada detalle desde sus frisos hasta sus proporciones matemáticas fue diseñado para transmitir belleza, equilibrio y orden.




            Desde una mirada reflexiva, el Partenón no solo fue un templo religioso, sino una expresión física de los ideales griegos: la razón, la medida y la búsqueda de la perfección. Su estructura demuestra que la verdadera grandeza no surge del exceso, sino del equilibrio entre arte, ciencia y espiritualidad. Cada columna y cada piedra parecen recordarnos que la armonía no se impone, se construye con paciencia y conocimiento.


            Hoy, aunque el tiempo lo ha desgastado, el Partenón sigue en pie como símbolo de la permanencia del pensamiento humano. Representa cómo la inteligencia y la creatividad pueden convertir la materia en un mensaje eterno. Su estructura, sólida pero bella, nos invita a reflexionar sobre lo que significa construir algo que trascienda, no solo en piedra, sino también en ideas.


jueves, 2 de octubre de 2025

El Partenón: ¿Por qué fue escogido?

            La obra que escogimos para nuestra reflexión es el Partenón, ubicado en la Acrópolis de Atenas. Decidimos centrarnos en este edificio por su gran relevancia en la historia de la arquitectura y por la manera en que representa los ideales de equilibrio, proporción y armonía, aspectos que consideramos fundamentales en nuestro proceso de diseño.

            Una de las principales razones de nuestra elección es la claridad de su estructura y composición, que reflejan una comprensión profunda del orden y la proporción. El Partenón logra transmitir monumentalidad sin recurrir a la exageración, sino a través de la precisión y coherencia de sus formas. Este principio nos resulta inspirador porque demuestra cómo la arquitectura puede alcanzar grandeza mediante la sencillez y el control formal.

            También nos interesó por su valor simbólico. Más allá de su función original, el Partenón representa la conexión entre la arquitectura, la cultura y los ideales de una sociedad. Su forma expresa una búsqueda de equilibrio entre lo humano y lo divino, entre la razón y la belleza. Este aspecto nos invita a reflexionar sobre cómo los edificios pueden comunicar significados más profundos y convertirse en expresiones de identidad colectiva.

            Finalmente, elegimos esta obra por su influencia duradera en la arquitectura y el pensamiento estético. A lo largo del tiempo, ha servido como referencia para numerosas construcciones y continúa siendo un ejemplo de diseño intemporal. Estudiarlo nos permite comprender cómo ciertos principios fundamentales de la arquitectura pueden seguir vigentes y aplicarse en proyectos contemporáneos.

            En conclusión, el Partenón nos parece una obra que sintetiza los valores esenciales de la arquitectura: proporción, equilibrio y significado. Analizarlo nos ayuda a fortalecer nuestra comprensión del diseño y a reflexionar sobre cómo crear espacios que mantengan una relación armoniosa entre forma, función y concepto.


La construcción de fortificaciones y ciudades ideales en el Renacimiento

 Durante el Renacimiento italiano, la arquitectura experimentó una profunda transformación intelectual que situó al dibujo y a la geometría ...